Diderot

"En la sociedad hay dos clases de personas, los médicos y los cocineros; unos trabajan sin descanso para conservar nuestra salud y los otros para destruirla, con la diferencia de que los últimos están más convencidos de lo que hacen que los primeros." -.Denis Diderot.-

lunes, 9 de marzo de 2015

Otro paseo de tapitas.


Peret
          Empieza a llegar el buen tiempo, el solecito, casi primaveral, hace que nos en ganas de salir como los caracoles a pasear, la bicicleta, el perro y los amigos se convierten en acompañantes imprescindible de vinos, tapas y charlas, sobre todo charlas.
         Es bueno dejar el facebook, cerrar las redes sociales ¡Y a la calle!, que todo está hecho y todo por hacer...
           Primera parada: Bodega La Venencia
        Esta taberna es de toda la vida, lleva en Madrid desde 1922 y, en este lugar se viene a tomar fino, manzanilla, amontillado o Palo cortado, ea, que mucho más tampoco hay.  Por no haber no hay ni cerveza.
           Es uno de esos lugares con encanto, muy al estilo andaluz, sobre todo a montilla-moriles, con su atmósfera propia, y reglas muy marcadas, como que sólo sirvan vinos olorosos y amontillados y la carta de tapas, mínima, como en los viejos tiempos: aceitunas, cecina, mojama, patatas, queso... y poco más. Y también, como antaño, las cuentas se echan en el mostrador, con tiza, cómo si no.
          Y como colofón, el gato, soberbio y displicente, que pasea, altivo, por los muebles llenos de polvo. Muy rico todo, ciertamente. ¡Ah! dos consideraciones no les gusta que se hagan fotos y no se aceptan propina, es de mal gusto. El precio nada caro para lo que se estila hoy.

Segunda parada: La perejila 

              Otro de los clasicazos de Madrid, donde hay que ir con ganas de pasarlo bien rodeado de gente, suele estar lleno, aunque ha bajado algo con la crisis, pero resulta casi imposible hacerse con un buen sitio y estar cómodo. El local es pequeño y estrecho pero muy acogedor.
          No es especialmente barato, pero la comida es muy buena y la atención excelente.
Con ambiente andaluz...decoración recargada con miles de muñequitos, jarrones, figuras,fotos de toreros, cuadros, platos flamencas y hasta algún mantón...el típico sitio que tiene solera y puedes estar mirando las paredes 2 horas...ambientado también con música andaluza...
 
           Las tapas, Tosta de mojama de atúnde pulpo a feira o de lomo de corza francamente buenas
           También muy bueno el jamón, las gambas y las albóndigas...
 Tercera parada: Bodegas Ricla
           Uno de los mejores vermuts de Madrid se sirve aquí y posiblemeente los mejores judiones de la granja se disfrutan los domingos en este lugar que forma parte de la historia Madrileña.
           Actualmente los regentan dos hermanos, hijos  de los antiguos dueños, y si algún día está su madre, es un lujo hablar de cocina y como se tienen que hacer los platos mas típicos para que sepan como los de antaño.
           Decir que el lugar es pequeño, es exagerar, realmente es mínino. Es precio razonable y muy aconsejables las tapas de albóndigas y bacalao y sin duda imprescindibles Los callos y los judiones que decía antes.
           Y desde aquí ya decidimos marchar para casa, ¡Cuánta gente! casi comidos, y dispuestos para la siesta.