Diderot

"En la sociedad hay dos clases de personas, los médicos y los cocineros; unos trabajan sin descanso para conservar nuestra salud y los otros para destruirla, con la diferencia de que los últimos están más convencidos de lo que hacen que los primeros." -.Denis Diderot.-

jueves, 23 de octubre de 2014

Ajo negro

          El ajo negro es un poderoso energizante natural. Famoso en japón y en el resto del continente asiático, este novedoso alimento se obtiene a través de un proceso especial de cocción que incrementa en diez veces las propiedades curativas del ajo tradicional.  y lo mejor es que no tiene ese olor ni el sabor característicos, para algunos desagradable, del ajo crudo.
           Se trata de la cabeza de ajo común sometida a un proceso de cocción y fermentación en hornos especiales, con temperatura y humedad controladas.
Sus beneficios   para el organismo
  • Tiene efecto hipotensor y, por eso, es saludable para personas con presión alta.
  • Además, baja el colesterol malo y el nivel de lípidos en sangre. Por ello, ayuda a prevenir las enfermedades  cardiovasculares.
  • La alicina, uno de sus principales componentes, fortalece el sistema inmunitario y aumenta las defensas del organismo, en especial durante los procesos alérgicos.
  • Es un energizante natural y un vigorizante corporal, ideal para ser consumido por deportistas y atletas de alto rendimiento. También combate el estrés y la depresión.
  • Limpia los riñones y es protector de las arterias, ya  que contribuye a evitar su calcificación.
  • Regulariza  el  tránsito intestinal y favorece la digestión.
  • Por su alto contenido de fósforo y  azufre, actúa como un sedante especial para  los nervios. Además, ayuda a regularizar el sueño.
  • Es bueno para quienes sufren asma y otros problemas respiratorios.
  • Ayuda  en  la  cicatrización de heridas y  en el fortalecimiento óseo.
  • Mantiene activas las neuronas.
            Su textura no es en absoluto la de un producto quemado, sino que son muy tiernos, de una textura sorprendentemente blanda. Esta textura blanda los hace muy apropiados para untar con ellos por ejemplo rebanadas de pan y preparar unas tostas con los ingredientes que más nos gusten. Eso sí, cuidado porque manchan. Tiene un sabor profundo pero suave, con notas ligeramente afrutadas, y a regaliz, creando una curiosa mezcla de matices dulces, ácidos y salados.
           Como receta sencilla podemos poner una de Juan Mari Arzak: Una tosta de pan casero con unas láminas de salmón ahumado, unas pipas de girasol fritas, unos trozos de ajo negro
y unas ramas de cebollino.