Diderot

"En la sociedad hay dos clases de personas, los médicos y los cocineros; unos trabajan sin descanso para conservar nuestra salud y los otros para destruirla, con la diferencia de que los últimos están más convencidos de lo que hacen que los primeros." -.Denis Diderot.-

lunes, 31 de marzo de 2014

Tosta de gulas y gambas con salsa tártara

          Esta tapa la podemos servir de dos maneras, en tostas o en cazuelitas, en cualquiera de las dos modalidades resulta delicioso, es muy fácil, rápido de hacer y a buen precio que dado como estamos es importante tener en cuenta. Yo las tostas como sabéis las hago con pan de hogaza, pero se puede hacer en cualquier tipo de pan, chapata o payés. 
         Ingredientes:
           En primer lugar vamos a hacer las gambas al ajillo, para ello en una sartén con una cucharada de aceite ponemos el diente de ajo picadito y las gambas peladas. Salamos y salteamos hasta dorar. (se puede echar un chorreón de limón). 
           Ponemos la guindilla partida para que de más sabor y se saltea.
           Para terminar y en la misma sartén colocamos las gulas y dejamos que se salteen durante unos minutos. No conviene que se doren.
           Mientras tanto en otra sartén ponemos las rebanadas de pan rociadas con un chorrito de aceite y tostamos. También las podemos tostar al horno y de hecho, si hacemos muchas es más cómodo.
          Para montar la tosta colocamos como base una capa de salta tártara, sobre ella las gulas y encima de todo unas gambas, a mi me gusta poner un trozo de guindilla para que la gente sepa que tiene un toque de picante y se sirve caliente.
           También, como decía al principio, se puede servir en una cazuelita acompañando con una salsera donde colocamos las salsa tártara para que cada comensal se sirva a su gusto.

Garbanzos con tomate

          Esta es una de esas recetas que se han utilizado toda la vida para dar nueva "vidilla" a los garbanzos que sobran del cocido, es por ello, que para hacerla he partido de unos garbanzos cocidos. 
         Es fácil, sabrosa y una excelente manera de comer legumbres.
          Ingredientes para 2 personas: 
  • Garbanzos cocidos de tarro (o mejor del cocido, saldrá más rico)
  • media cebolla 
  • 2 dientes de ajo
  • un huevo cocido
  • salsa de tomate concentrada
  • pimienta 
  • caldo de cocido (opcional, pero saldrá más rico)
          En una sartén con unas gotas de aceite de oliva ponemos la cebolla y los dientes de ajo picados muy finito y los pochamos a fuego suave, sin que lleguen a dorarse.
           Añadimos el concentrado de tomate un poco de sal y azúcar si fuera necesario y el caldo de cocido si tenemos (ya dije antes que saldrá más rico).
           Cuando haya reducido, hirviendo a fuego medio durante unos minutos, añadimos los garbanzos y la pimienta. Recordemos que ya están cocidos.
           Es bueno no remover los garbanzos demasiado porque se desharán. Añadimos el huevo cocido rallado.
          Y el perejil picado muy finito...
           Probamos y corregimos de sal y servimos caliente.

Milanesa a caballo o medio caballo

          El origen de la milanesa no está muy claro, se dice que pudieron ser inmigrantes italianos llegados a la Cueca de La Plata, quienes lo llevaron a Sudamérica, pero lo que sí está claro es que la fama que tiene en nuestros días viene sin duda de la gastronomía argentina. 
          La milanesa es un filete fino, normalmente de carne de vaca o ternera, pasado por huevo batido y luego por pan rallado, que se cocina frito o (menos comúnmente) al horno y suele acompañarse con una guarnición, como patatas fritas.
          Hoy voy a hacer la milanesa a caballo aunque existe una variedad menos calórica que se llama "milanesa  medio caballo" que se sirve con un solo huevo frito. Vamos ello. 
          Ingredientes (por persona): 
  • Un filete de ternera (generoso)
  • 3 huevos 
  • orégano
  • 1 diente de ajo
  • perejil
  • Una patata pequeña
  • Pan rallado
  • aceite y 
  • sal
          Para empezar vamos a "espalmar"  que no es más que reducir el grosor de un alimento, para aumentar su tamaño, dicho de otro modo golpearlo para que sea más fino y extendido. Esto se suele hacer con una espalmadera, pero también, para los que no tenemos espalmadora se puede hacer con un rodillo de amasar. Le cubre el filete con plástico transparente y se golpea. Salamos y reservamos.
          En un bol amplio colocamos el huevo, el ajo prensado y picado lo más fino posible...
           El orégano y el perejil picadito y batimos con unas varillas
           Introducimos la carne y dejamos macerar unos minutos.
           Mientras tanto pelamos la patata, la cortamos en bastones que lavamos y secamos para quitarle el almidón y freímos en aceite bien caliente para que queden doradas y crujientes.
          La carne, que ya estará macerada la pasamos por el pan rallado
           Apretando con interés para que se pegue bien el pan
          Y retiramos el pan sobrante
          En aceite bien caliente, esto es importante para que el escalope no absorba mucho aceite, se fríe durante un  minuto por cada lado, la carne es muy fina u se hará en seguida.
           Es bueno que el pan tome un bonito color dorado pero aún más que no se "morocheen" como dicen en argentina, es decir que no tuesten demasiado porque la carne quedará seca.
           Finalmente se fríen en el mismo aceite los huevos. Si el aceite está muy caliente se harán "puntillas", si está más bien frío quedarán más extendidos y así como hechos a la plancha. Esto va en gustos.
       Finalmente se monta al plato colocando los huevos sobre la milanesa y acompañado por las patatas fritas que habremos dejado escurrir sobre papel absorbente.
          También existe una versión de milanesa napolitana que fue creada en el restaurante de José Nápoli ya desaparecido llamado Nápoli, que estaba ubicado frente al estadio Luna Park. La diferencia  es que sobre la napolitana se agrega salsa de tomate, especias y otros ingredientes y se termina en el horno, ya la haremos otro día.
         En el Club de la Milanesa, Argentina, existen más de 150 variedades en la preparación y presentación de las clásicas milanesas.

jueves, 20 de febrero de 2014

Pollo a la cazadora

          Este es un guiso muy famoso en todo el mundo y que al parecer proviene de Italia (pollo alla cacciatora). Es un plato perfecto para cualquier reunión familiar porque se puede hacer de víspera y tomara y concentrará los sabores. 
          Aunque parece que tiene muchos ingredientes (en su mayoría verduras) el plato es sencillo del que no hay que estar pendiente y a poco que pongamos sale rico siempre. Vamos a ello.
Ingredientes:
  • 6 muslos de pollo
  • Harina
  • 1 Pimiento rojo
  • 1 Pimiento verde
  • 1 Cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 1 c/c de orégano
  • Unas hojas de albahaca
  • 2 tomates maduros
  • 250 gr. e vino blanco
  • 2 cucharadas de concentrado de tomate
  • 250 gr. de caldo de ave
  • Unas aceitunas verdes
  • 5 o 6 champiñones
  • sal 
  • pimienta
  • aceite de oliva

          Lo primero es poner una cacerola con aceite y poner a calentar a fuego fuerte. Mientras toma temperatura salpimentar el pollo y enharinarlo  para después dorar en el aceite.
           Una vez dorado sacamos y reservamos
          En el mismo aceite de dorar el pollo, ponemos el ajo picado fino y dejamos que tome un poco de color. 
           A continuación   pochamos la cebolla
         Y a continuación los pimiento, el rojo y el verde cortados en burnoise, dejamos pochar a fuego bajo unos 10 minutos.
           Echamos el vino blanco y dejamos reducir de nuevo a fuego fuerte, unos 5 minutos,
          Este será el momento de poner el concentrado de tomate y los tomates naturales que habremos pelado y cortado en trocitos. Dejamos reducir un poco el líquido.

          Ponemos ahora el caldo

          Y volvemos a colocar el pollo rehogado y el orégano y la albahaca, probamos de sal y corregimos. Dejaremos a fuego medio-bajo durante unos 15 minutos
          Para terminar ponemos los champiñones cortados en trozos y las aceitunas verdes y dejamos cocer 5 minutos más.

         Para terminar emplatamos y servimos.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Salchichas encebolladas

          Para hacer estas salchichas yo he elegido las de pollo, creo que tienen menos grasa, aunque también es cierto que tienen menos sabor, y también las he elegido frescas, que me parece que dan más juego que las de tipo frankfurt. Absorben mejor los sabores de las salsas y tienen una textura más interesante.
          Ingredientes:
  • Salchichas frescas de pollo
  • una cebolla hermosa
  • Medio vaso de vino blanco
  • Aceite de oliva
  • 1 c/c de tomillo
  • sal
           En una cucharada de aceite ponemos la cebolla picada en juliana , salamos y dejamos pochar a fuego suave durante unos minutos.
           Cuando empiece a tomar color ponemos las salchichas cortadas en trozos, subimos el fuego y doramos ligeramente.
         Revolvemos y añadimos el tomillo. 
           Añadimos el vino blanco, dejamos hervir a fuego fuerte 3 minutos  y luego bajamos a fuego medio bajo.
          Y dejamos cocer hasta que se reduzca la salsa
           Emplatamos y servimos. Para darle color plato espolvoreamos con perejil picado